Mi experiencia como psicóloga online en tiempos de coronavirus

 

Cuando decidí a mitad de marzo que las consultas de psicología pasarían a ser online, se decretó el estado de alarma. Y lo que parecía todo un reto, ha ido rodando de una manera muy fácil y natural. Por eso quiero contarte de primera mano mi experiencia como psicóloga online en tiempos de coronavirus.

 

A nivel personal 

 

A lo largo de estos meses he continuado con la mayoría de procesos de terapia que ya llevaban un tiempo viniendo a consulta. También he iniciado algunos nuevos. Y todos los que han probado la terapia online, han continuado con sesiones online.

Por mi parte he seguido con un buen volumen de trabajo. Y aunque también he leído, asistido a conferencias y cursos online, he escrito las ya famosas Píldoras de Bienestar para la Cuarentena, he tenido muuucho más tiempo libre y mayor conciliación con mi vida y conmigo en estos meses de confinamiento. 

 

La intimidad

 

Para la terapia es necesario crear un clima cálido y de confianza. Un espacio de intimidad en el que te sientas seguro para abrirte a expresar y a sentir cómo estás y lo que te sucede. Esto es lo que se necesita en la consulta presencial, y esto es lo que ha habido en las sesiones online.

Cada uno desde la intimidad de su casa, abriéndose y sintiendo a través de la pantalla, que por momentos parecía no existir. 

Y a lo que cada uno trae a terapia, se ha sumado el momento de crisis general que ha habido. Con lo que he podido acompañar también a las diferentes maneras en que cada uno ha llevado esta crisis. Más intimidad todavía.

 

¿Qué hemos hecho en terapia?

 

Puedo decirte que prácticamente lo mismo. Es verdad que algunas cosas se ganan y otras se pierden, pero en lo esencial hemos hecho lo mismo en las sesiones online que en consulta presencial.

Algunas de las ventajas que también hemos tenido es una mayor conciliación personal y familiar, los horarios de las sesiones online son más flexibles y ha habido más puntualidad que en las sesiones presenciales.

Se han continuado procesos de terapia y he empezado otros nuevos. Caras nuevas con las que tomar un primer té online 😉

Ha habido palabras, y sentires. Se ha pensado y llegado a conclusiones interesantes. Se ha llorado y reído. Hemos dado abrazos y apretones de mano virtuales. Mis dotes artísticas y diapositivas caseras han saltado al otro lado de la pantalla. Ha habido música, movimiento, relajaciones y visualizaciones.

Como puedes ver, es lo que hacemos en terapia presencial. Eso sí, reinventado y adaptado a la psicología online.

 

Y ahora ¿qué?

 

Me he dado cuenta de que hay un mundo por descubrir en la terapia online. No hay fronteras y ni la distancia ni el no poder ir a consulta física es un impedimento para poder hacer una buena terapia online. Y en eso estoy, buscando nuevos recursos y maneras. Porque si ya estaba convencida de que la terapia online funciona, ahora lo estoy mucho más.

Según estoy escribiendo, y estamos en junio, nos queda rato para volver a la ‘normalidad’ y la nueva normalidad viene de la mano de lo online. Por eso te invito a probar, ¿nos tomamos un té virtual y hablamos?

Y esta ha sido, y está siendo, mi experiencia como psicóloga online en tiempos de coronavirus. Queda camino por recorrer… ¿caminamos junt@s?

 

 

 

Y siempre,

Caminando Contigo…

 

Leticia Acevedo

Psicóloga y Psicoterapeuta

 

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