¡Necesito parar!

 

– PÍLDORAS DE BIENESTAR –

 

 

Una tarea, otra tarea, otra… vas metiendo cosas en tu día a día casi sin darte cuenta. Intentas hacer hueco para un nuevo plan, ajustando otro anterior, y así un suma y sigue. De repente surge un día en que piensas ¡necesito parar! Y es que de forma automática vamos metiendo en la agenda una tarea tras otra. No vemos que nuestro tiempo es limitado. Nuestra fuerza y energía también lo son. No es que nos falte tiempo para hacer cosas, es que queremos hacer muchas cosas en un tiempo limitado.

 

 

¿Qué hay detrás de tanto hacer?

 

Estamos en la sociedad del hacer, donde la productividad es un valor en alza. Recibimos numerosos estímulos que nos incitan al movimiento y a la acción. Y parece que el pararnos o hacer las cosas a un ritmo más lento está penalizado.

Nos venden ese mensaje y nosotros lo compramos. Y nos ponemos a hacer y hacer. Resultado: estamos cansados, irascibles, con la sensación permanente de falta de tiempo y de no llegar a todo, hay consecuencias en nuestra salud física y psíquica, en nuestras relaciones, en la capacidad de disfrute y de descanso, y un largo etcétera.

Comemos y andamos rápido, quitamos horas de sueño, nos comunicamos de forma instantánea… Hacemos muchas cosas y muchas de ellas con prisa. Nos fijamos en la tarea, en llegar a eso que nos hemos propuesto, y en ocasiones lo hacemos por encima de nosotros. Estamos más orientados a conseguir esa meta (tachar esa tarea de la lista) que al camino. Esto nos lleva a desconectarnos de lo que estamos haciendo, del presente, y a estar con los ojos puestos en el futuro, en lo próximo para hacer.

Este continuo hacer toca con nuestra frustración de no tolerar el no poder y nuestra capacidad limitada, porque aunque creamos lo contrario, tenemos un límite. También tocamos con la comparación (‘si el vecino puede, yo también‘). Y al saltar de una cosa a otra, no nos paramos. Parece que evitamos el vacío de estar sin hacer y lo rellenamos con tareas.

La sociedad del hacer (que formamos cada uno de nosotros) es uno de lo males de la sociedad de hoy en día. En nuestra mano está hacer algo al respecto o seguir comprando ese mensaje y seguir haciendo.

 

 

¡Necesito parar!

 

Este ¡necesito parar! seguro que más de una vez lo has sentido. Está en tu mano el no sobrecargarte, el parar de vez en cuando, el hacer las cosas a otro ritmo. No siempre es fácil, pero se puede.

Siempre digo que no hay recetas mágicas ni pautas generales. Te planteo algunas que te pueden servir. Aunque puedan parecer muy obvias, conviene recordarlas, porque a veces se nos olvidan. Y como he dicho otras veces, modifícalas y hazlas tuyas.

 

  • Despacito (como la canción). Reduce tu ritmo. Habrá momentos en los que no puedas ir más despacio, en otros sí podrás.
  • Anota menos cosas en la agenda para hacer. ¡Reduce la lista de tareas! El tiempo es limitado. Tu energía también.
  • Para poder hacer una tarea nueva, quizás tengamos que dejar de hacer otra. Para poder meter, también hay que sacar. En ocasiones hay que elegir una tarea y dejar de elegir otra.
  • Necesitamos parar. De esa manera recargamos batería. Y también estamos haciendo: estamos descansando.
  • Prioriza, delega o comparte algunas tareas.
  • Relativiza lo que es ‘importante’.
  • No puedes llegar a todo. Quizás a mucho sí, pero a todo no. Plantéate a qué precio quieres llegar a tus objetivos. Que no sea pasando por encima de ti.
  • Silencia (o apaga) tu móvil.
  • Haz más aquello que te gusta. No como una tarea más. Si no, lo que era placentero se convierte en obligación.
  • Aquí y ahora no es sólo disfrutar del momento. Es estar presente en lo que estás haciendo.

Y siempre recuerda que menos es más. 

 

¿Se te ocurre alguna recomendación más?

 

 

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Y siempre,

Caminando Contigo…

 

Leticia Acevedo

Psicóloga y Psicoterapeuta

 

2 comentarios en “¡Necesito parar!”

  1. Si, parar una vez y pensar que es lo que me gustaría para sentirme más lleno. Y parar otra vez para hacerlo

  2. Sí. Necesitamos parar, para hacer revisión de las decisiones que vamos tomando, de las situaciones que vamos viviendo… para ver cómo nos sentimos y qué necesitamos. Y sobretodo porque nos ponemos en muchas ocasiones en ‘modo acción’ sin pararnos.

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