Un año de pandemia

 

Un año de pandemia. Un año desde que la vida se nos paró en muchos aspectos y se nos dio la vuelta.

Estaba dudando de si escribir un artículo ahora que hacemos un año de pandemia, desde que se declaró en España. Siento que estamos saturados de información, y por momentos parece que vivimos en el día de la marmota. No quiero escribir más de lo mismo. Y al mismo tiempo me parece importante y quiero recoger unas notas de este último año.

 

Abrazo a lo perdido

 

En este año ha habido muchas pérdidas. Muertes, muchas de ellas no acompañadas o no lo suficiente. Pérdidas económicas y sociales. Se han perdido trabajos, contactos, besos y abrazos, libertad, ocio… Y podría seguir en un largo etcétera. 

Desde aquí, un abrazo a lo perdido, un pensamiento a lo que ya no está. Un llorar si lo necesitas, o sentirte triste o enfadado. O quizás agradecido. A veces en lo que perdemos también hay un gracias.

 

Quedará grabado

 

Sí, quedará escrito es los libros de historia. Y sobre todo, quedará grabado en nuestra memoria personal y colectiva.  Con lo vivido, lo ganado, lo perdido, lo aprendido, lo descubierto, lo añorado…

Así como las guerras marcan generaciones y pasan de alguna manera de unas a otras, ocurrirá también con esta pandemia. 

 

Respeto y permiso

 

Algo en lo que pongo mucho la atención en terapia, e intento en mi vida, es el respeto y permiso a uno mismo. Más en estos momentos.

Respeto por cómo estás, por lo que sientes, con tus dificultades, tus estancamientos, tus tropiezos, tus avances

Y es que en este año de pandemia hay una parte en la que estamos en supervivencia. Del virus mismo y de adaptarnos a un cambio de vida que hemos tenido que hacer de un día para otro.

Aunque siempre digo que esta pandemia puede traer también sus cosas buenas, o al menos da la oportunidad de poder hacer algunos cambios o aprendizajes buenos para cada uno. También digo que no hay manual de instrucciones, y cada uno estamos inventando y reescribiendo nuestro propio manual

 

Como ves, éstas son unas notas. Unos pensamientos en voz alta (o mejor dicho, en voz escrita) de este año de pandemia.

Te animo a que escribas, que tengas un cuaderno donde escribir tus notas, cómo te sientes… Para poder soltar y ordenar.

 

Y si algo de lo que aquí escribo te resuena, si quieres profundizar… ¿nos tomamos un té y hablamos?

 

 

 

Y siempre,

Caminando Contigo…

 

Leticia Acevedo

Psicóloga y Psicoterapeuta

 

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