Un otoño-invierno con coronavirus

 

Cuarentenas, PCR, aumento de casos de Covid, confinamientos… Estamos en la segunda ola de la pandemia, y nos espera un otoño-invierno con coronavirus. 

Aquí no vas a encontrar recomendaciones médicas. Para eso tienes las noticias y periódicos. Si quiero hablar de algunas recomendaciones psicológicas que se están dejando de lado

 

Incertidumbre y nueva normalidad

 

Estamos viviendo una situación de mucha incertidumbre, donde hay un interrogante casi a cada paso. Hay un presente, y muchas dudas sobre cómo será el futuro, este otoño-invierno con coronavirus en particular, y el futuro en general. 

Y aunque esto es una realidad anterior a marzo (el futuro también era un interrogante, no tenemos certezas), ahora lo es a una escala mayor. Se nos están cayendo muchas fichas, y no nos manejamos bien con la incertidumbre. Hace unas semanas semanas escribía sobre esto, cómo manejar la incertidumbre en tiempos de coronavirus

A esto se le suma vivir en lo que llaman la ‘nueva normalidad’, que de normal tiene poco. Hay normas de cuidado y protección. Necesarias, sí. Pero que no pocas entran en contradicción. Seguimos con movimientos limitados, restringiendo los contactos y las relaciones sociales al máximo, limitando el ocio y muchas distracciones que nos servían también de motor de vida. Y todo esto mientras se sigue trabajando (o lidiando con la pérdida de empleo) y ‘conciliando’ con la vida familiar. Que sí, que es la realidad en la que estamos, que hay que intentar llevar lo mejor posible. No quita que sea una situación que no siempre es fácil de manejar.

 

La importancia del autocuidado

 

A todas las recomendaciones médicas y sanitarias, hay que añadir el autocuidado, ya que actúa de ‘medicina psicológica y preventiva’.

Para el autocuidado necesitamos observarnos. Poner atención en cómo estamos, tanto a la emoción que nos acompañe (alegría, tristeza, desánimo, susto…) como a nuestro estado físico y mental (cansado, con dolor, con energía…). Y estas emociones y estados vienen y van, son pasajeros. 

El siguiente paso es aceptarlas, para poder hacer algo con ellas: responder a lo que necesitamos. Es más posible de lo que muchas veces creemos.

Si sientes cansancio quizás necesites bajar el ritmo o aplazar algo para hacer a otro momento. Si estás cargado mentalmente, un paseo te puede venir bien, algo de ejercicio o incluso meditación. Si sientes tristeza quizás compartirlo o una tarde de sofá y manta para que te reconforte… Y estos son solo unos ejemplos. 

En general, y más en estos tiempos convulsos, necesitamos practicar el autocuidado. Es un compromiso contigo mismo

 

A esto le puedes añadir el refrescar las píldoras de bienestar para la cuarentena. Son ocho entregas, de las semanas de confinamiento, que también te pueden servir para este otoño-invierno con coronavirus. 

 

Si te cuesta parar, poner atención en cómo estás, cuidarte… ¿hablamos? ¡No te dejes para después!

 

 

Y siempre,

Caminando Contigo…

 

Leticia Acevedo

Psicóloga y Psicoterapeuta

 

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